por suerte he sentido pocas veces temor en mi vida. por eso esa pregunta «temo o confío» no me llega tal cual. para mí sería: me preocupo o confío? cuando tendría miedo porque alguien me ataca o porque caigo… no creo que es el momento para confiar… es el momento para actuar.
pero si por ejemplo no sé si voy a encontrar buenos inquilinos para mi finca y estoy preocupada allí puedo decidir de confiar en vez de preocuparme. o si mi hija no contesta mis mensajes durante días no me preocupo que le haya pasado algo sino confío que ella esté bien.
la confianza muchas veces es una decisión, pero tenemos que haber aprendido a confiar sin ser decepcionados. la base se pone en la niñez supongo.
ahora sí me acuerdo de un episodio en mi vida donde pega el «temo o confío» : nunca tenía miedo de volar, pero durante un año lo pasé fatal en los vuelos con ataques de pánico. más tarde me di cuenta que era el mismo año que mi novio me estaba robando y engañando y esa gran decepción por lo visto llegó a derrumbar mi confianza en todos los aspectos de la vida, también hacia el piloto del avión. después de dejar la relación con ese novio volví a poder volar sin miedo alguno.
en esa situación en el avión yo no tenía la opción de decidirme a confiar. la falta de confianza era demasiado fuerte.
la confianza es un tesoro. bendecido quien lo tenga….. en sí mismo…. en los otros…. y en el mundo.
por suerte he sentido pocas veces temor en mi vida. por eso esa pregunta «temo o confío» no me llega tal cual. para mí sería: me preocupo o confío? cuando tendría miedo porque alguien me ataca o porque caigo… no creo que es el momento para confiar… es el momento para actuar.
pero si por ejemplo no sé si voy a encontrar buenos inquilinos para mi finca y estoy preocupada allí puedo decidir de confiar en vez de preocuparme. o si mi hija no contesta mis mensajes durante días no me preocupo que le haya pasado algo sino confío que ella esté bien.
la confianza muchas veces es una decisión, pero tenemos que haber aprendido a confiar sin ser decepcionados. la base se pone en la niñez supongo.
ahora sí me acuerdo de un episodio en mi vida donde pega el «temo o confío» : nunca tenía miedo de volar, pero durante un año lo pasé fatal en los vuelos con ataques de pánico. más tarde me di cuenta que era el mismo año que mi novio me estaba robando y engañando y esa gran decepción por lo visto llegó a derrumbar mi confianza en todos los aspectos de la vida, también hacia el piloto del avión. después de dejar la relación con ese novio volví a poder volar sin miedo alguno.
en esa situación en el avión yo no tenía la opción de decidirme a confiar. la falta de confianza era demasiado fuerte.
la confianza es un tesoro. bendecido quien lo tenga….. en sí mismo…. en los otros…. y en el mundo.