A menudo, durante mis consultas, me doy cuenta de que mis clientes compraron el terreno antes de plantearse algunas preguntas importantes, aunque sencillas.
En realidad, me doy cuenta de que yo mismo no me hice esas preguntas lo suficiente. Tus preguntas pueden diferir de las mías. Aun así, deben ser lo más sencillas y sinceras posible:
¿Qué / Dónde / Cómo / Por qué quiero vivir?
o aún más sencillas:
¿Quiero vivir?
¿Vivo?
¿Qué es la vida?
¿Quién soy?
No te engañes a ti mismo por miedo o conveniencia. Puedes cambiar cualquier cosa si realmente quieres. ¿Cuál es el siguiente pasito hacia la vida que sueñas?
Por eso empiezo una serie de entradas con preguntas sencillas sobre las que reflexionar. Te invito a que te unas al viaje conmigo…


